Semilla de Agua es una proyección transmedia que contempla las amenazas ambientales y sociales más graves de los sectores vecinos a la ronda hídrica del delta del río Magdalena en Barranquilla, mediante el rescate de las voces y miradas de sus habitantes.
Cada cinemagraph ubicado en el mapa estará cargado de elementos representativos de la flora y fauna del lugar, como resultado de una puesta en escena que visibiliza las problemáticas de los territorios cercanos a la desembocadura del río Magdalena en relación con las culturas anfibias que lo habitan. Cada escena vincula voceros y artistas de las comunidades que complementan este paisaje desde multimedios, con el fin de invitarte a ser parte activa de la causa por la preservación de este cuerpo de agua, reconocido como la principal arteria fluvial del país.
Semilla de Agua considera de crucial importancia la relevancia que tienen nuestros pensamientos y acciones para la conservación del territorio y memoria, para el reconocimiento del valor cultural y personal, así como para la reconstrucción de la voz colectiva.
El slogan de nuestra campaña es “Lo Humano se REFLEJA en las AGUAS”.
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Entre un triángulo de oro y un triángulo de plata, está la Laguna de Suesca
Para la cultura muysca las lagunas eran úteros y los cerros eran la representación de la fuerza masculina. La laguna de Suesca es una de las siete lagunas sagradas del territorio muysca, junto con la laguna de Iguaque, Guatavita, Siecha, Ubaque, Teusacá y Guasca.
Fue declarada como Reserva Hídrica Humedal Laguna de Suesca mediante el Acuerdo No. 48 del 20 de noviembre de 2006 de la CAR. Esta declaración también estableció el área como un Distrito de Conservación de Suelos y definió las zonas de protección para su manejo y administración sostenible.
“La laguna se ve seca pero ella está ahí; como las montañas ya no tienen bosques, el agua se ha escondido, hay mucho potrero y mucho ganado. Hay crisis espiritual en estos lugares, estos sitios sagrados están muy mal y así como se está acabando el agua, se está acabando la humanidad.
Acá existe una piedra de la mujer y otra del hombre en donde los caciques muyscas hacían rituales recogiendo la energía sexual masculina y femenina; hay que volver a recogerla, traerla a eset lugar y hacer un pagamento para todo el desorden sexual. En la piedra de la mujer se hacían pagamentos a la laguna madre de los ladrones. La laguna tenía el secreto de la magia para dar consejo al que tomaba lo ajeno porque cada uno tien su ley.
La laguna era una especie de cárcel donde estaban encerrados los que hacían maldades. Pasado el tiempo, el pueblo olvido darle su alimento espiritual, entonces ella salió de cacería y ahora va por el mundo robando y haciendo males. Dejó ir a los ladrones antes de pagar su condena; como no se hizo pagamento, hasta quienes cuidaban la cárcel también se fueron.
Las piedras que bordean la laguna son los libros y documentos de todos los juicios que se hicieron”
***Mensajes de la Madre Tierra en Territorio Muisca: SANTOS CURVELO Roberto y MEJÍA Fabio. Compiladores. Ceremonias de pagamento y visita a lugares sagrados por mamos de la Sierra Nevada de Santa Marta para el primer encuentro de saberes en Bacatá. Pág 43.
“La Diosa Solar en Suesca, Colombia era como aquel lago que se secaba, parecía desaparecer de la memoria colectiva.”
En relatos de un nuevo tiempo contado por María José en @corazonesmeralda


Es un ave de tamaño pequeño y compacto, con plumaje de color marrón o castaño rojizo, pico azul claro en los machos y pico negruzco en las hembras. Tiene una cola larga que suele mantener en posición vertical y es un excelente buceador que se alimenta de plantas acuáticas, insectos y crustáceos.
Habita en lagos, estanques y humedales de alta montaña, desde el nivel del mar hasta los 4000 metros de altitud. En Colombia se encuentra en páramos y humedales de altura.
Deforestacion del Bosque Nativo Alto Andino:
Dentro de las funciones del bosque nativo Alto Andino, está el de ser un productor de agua. Su función es mantener la humedad, absorber agua de las nubes, del ambiente y así producir y conservar el agua. Este bosque ya no existe más alrededor de la ronda de la laguna.
Entre los factores antrópicos se podría nombrar como principal, la actividad económica de pastoreo sobre la ronda; la presencia del ganado en la zona pisa el suelo dañando la vegetación nativa y su necesidad de consumo hace que el suelo sea replantado para pastizales, eliminando así la vegetación que permite atraer agua a la laguna y mantener un suelo rico en nutrientes. de los juncales en el suelo seco de la laguna Además de la problemática del pastoreo se suma a esta la extracción masiva y desmedida de la poca agua que aun se encuentra en la laguna para los bebederos del ganado. Lo cual genera la notable disminución del espejo de agua y el deterioro de los recursos naturales de fauna y flora nativa, hasta llegar a la extinción del ecosistema. Posterior al proceso de inclusión de ganado a la ronda se encuentra que la laguna se ha secado y el suelo resultante tiene características arcillosas que le permiten el paso al ganado hacia los juncales para su consumo, la problemática va más allá del deterioro del espejo de agua si no a la vegetación resultante por el proceso erosivo.
Reporte completo de la CAR:
Recomendamos escuchar el Tercer capítulo, Suehyca: Tierra de Aves y Sol denominado Geografía Sagrada y Nombres Antiguos para conocer sobre la geografía sagrada de la Laguna de Suesca.
Escucha este Encuentro de Saberes con Roberto Santos Curvelo.
Música: Tamsaianka – POBLADORES DE CIELO AZUL 
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Hace mucho, mucho tiempo, en la vasta verde y húmeda Sabana de Bogotá, vivía el pueblo Muysca. Ellos eran prósperos, pues habían sido guiados por un ser bondadoso y sabio, que había llegado de tierras lejanas: el anciano Bochica.
Bochica les había enseñado todo lo que sabían: a tejer mantas de algodón, a labrar la tierra, a construir sus casas y, sobre todo, a vivir en paz y armonía, respetando las leyes divinas.
Pero, como a veces sucede, con el paso de las generaciones, los Muyscas olvidaron las enseñanzas de Bochica. Se volvieron avaros, perezosos y desobedientes, llenando la tierra de discordia.
Esta desobediencia fue notada por Chibchacum, el dios de las aguas y la furia, quien decidió castigar a los Muiscas por su mal comportamiento.
Una mañana, el cielo se cerró con nubes negras y comenzó a llover. No fue una lluvia pasajera, sino un diluvio que duró días y noches sin cesar. El caudal del río Funza (el actual río Bogotá) creció y creció, desbordándose sin control.
Las aguas cubrieron lentamente la Sabana. Los cultivos se pudrieron, las casas se cayeron y la gente tuvo que huir a las montañas más altas, mirando con desesperación cómo el inmenso lago se tragaba su mundo. Estaban a punto de perderlo todo, y el dios Chibchacum se regocijaba en su castigo.
En medio de la angustia, los Muiscas recordaron al anciano de la barba blanca, Bochica, y con sus corazones llenos de arrepentimiento, lo invocaron.
De pronto, un arcoíris de colores intensos se formó sobre el cielo oscuro. Sobre él, apareció la figura resplandeciente de Bochica, vestido con su túnica y sosteniendo su poderoso bastón de oro.
El anciano descendió y caminó sobre las aguas inundadas, tranquilo y majestuoso. Llegó hasta el punto donde la Sabana terminaba: una gigantesca muralla de roca que impedía el paso del agua hacia el sur.
Bochica alzó su mano y, con toda su fuerza divina, golpeó la inmensa pared de piedra con su bastón.
El golpe fue tan fuerte que la tierra tembló. La muralla de roca se abrió, dejando un boquete profundo y oscuro.
Por esa nueva grieta, las aguas represadas de la Sabana se precipitaron con una furia y un estruendo indescriptibles. El río cayó al vacío, rugiendo como una bestia salvaje, formando un torrente de espuma blanca que se elevó hasta el cielo.
Así nació el Salto del Tequendama.
Poco a poco, las aguas bajaron, la Sabana se secó y los Muyscas pudieron regresar a sus tierras, arrepentidos y agradecidos. Bochica les dio una última enseñanza sobre la virtud y luego desapareció silenciosamente, volviendo al cielo sobre un arcoíris.
Y desde ese día, el Salto del Tequendama se alza no solo como una maravilla de la naturaleza, sino como un poderoso recuerdo del castigo divino, la intervención del héroe Bochica y la eterna necesidad de vivir en equilibrio y virtud.
Canto 1
Autora: Valeria Agudelo
Es un canto y rezo para volver a ver al río como esa fuente de poder, de vida. En la cosmovisión muysca el río es el pensamiento de la tierra…. el estado de las aguas es el reflejo de nuestra sociedad.
Río Bogotá
Ven río poderoso
HEHEHE HEHEHE
Serpiente natural
UAUAO
Espíritu de las rocas
El viento canta libre, silva como un ave
Rio poderoso
Rio Bogotá
Recupera tu poder
(muysccubun)
Xie Hunzha
Zehusqua xie hata
Muyso mysquyn
Suetyba hica
Fibaz aconnan uac
Zecogohen suca cuhu sue (ainsuca, simte, sicui)
Xie cuhuma
Xie hata
Zquynz chahac azasqua
Datura, borrachero, estramonio, burundanga, cacao floripondio, 'kantuta' en los Andes peruanos o 'tyhyguy' entre los Muiscas del altiplano cundiboyacense, estos son algunos de los nombres que recibe está bellísima y peligrosa planta.
La Datura es una de las plantas mágicas y medicinales más importantes y poderosas que existen.
Arma de defensa para las mujeres indigenas durante la conquista, sustancia privilegiada de ritos iniciáticos y prácticas adivinatorias, o herramienta para encontrar objetos perdidos e identificar ladrones, el Borrachero hacia parte fundamental de la sociedad en las culturas prehispánicas y de su medicina tradicional.
Es un género de plantas de la familia de las Solanáceas, cuyo centro de diversidad se encuentra en México y en el suroeste de los Estados Unidos. Se conocen una docena de especies del género Datura que se cultivan y se han naturalizado en las regiones templadas y tropicales alrededor del mundo.
Para los Muiscas, el borrachero (Tijiqui) era una planta de poder utilizada con fines medicinales, espirituales y rituales, no solo para aliviar el dolor, sino también para obtener visiones y conectar con lo espiritual. El conocimiento ancestral del borrachero se usaba en tratamientos para la hinchazón y llagas, pero su uso requería respeto y equilibrio, ya que es una planta que contiene alcaloides potentes.
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Son imponentes formaciones rocosas que se elevan en medio del paisaje rural, conformando un entorno natural de gran atractivo para caminantes, fotógrafos y amantes de la geología. Estos bloques de piedra arenisca, tallados por la erosión a lo largo de miles de años. En la época prehispánica fueron considerados lugares de significado espiritual para los muyscas, quienes realizaban ofrendas y rituales en torno a ellos.
Lugar desde donde los Guechas cuidaban a las mujeres de sabiduría o Güitacas, se encuentran ubicadas a 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar y se cree que fue un importante observatorio astronómico. Su ubicación permite disfrutar de un paisaje amplio y abierto de la sabana de Bogotá.
Conocidas también como las "piedras del llorón" y como las "piedras largas".
Conoce la flora y la fauna de esta región con este catálogo online the INaturalist + Instituto Humbolt ¿Cuáles de es estos has presenciado tu?.
Link: Ver más
Poema: El Origen
por Gonzalo Chaparro Cabiativa, Libro Zaitania.
Cantoración y ofrendanza de la serpiente de vida y espiral sagrada
Autor desconocido, trasnmitido oramentel en círcuosl de palabra.

Corazón corazón
Dentro de mi
Corazón de barro
Corazón frio
Corazón simiente de maíz
Dentro de mi
(muysc cubun)
Puyquy puyquy
Puyquy puyquy
Chicupquana
Usua puyquy
Hichu puyquy
Absun puyquy
Chicupcuana
Puyquy puyquy
Puyquy puyquy
El Valle de los Halcones nos remite, al igual que otros valles, al Valle Sagrado del Cosmos KYHYSAIA, ubicado entre las constelaciones de la Osa Mayor, la Osa Menor y el Dragón. Observable entre los meses de abril y septiembre en dirección Norte.
El Valle de los Halcones por su ubicación en relación con el nombre de las quebradas de CHUCUANSIA nos habla de un TCHUNSUA (Templo del Sol), donde las FUTCHAS (guardianas del agua), TYBAS (sabedores) y TCHIKYS (sacerdotes solares) eran acompañados por el MOHAN (espiritu protector del agua y naturaleza) que trabajaba con el poder del agua, para entender que somos semillas que deben ser sembradas en un terreno fértil.
El Valle de los Halcones por su ubicación en relación con el nombre de la quebrada de TCHUQUANSIA (Chucuansia) nos remite a la entropía, al desorden o estornudo cósmico, al génesis que implica un propósito: el aprendizaje del ORDEN en primer lugar y el reconocimiento de las consecuencias del NO ORDEN en el planeta Tierra para el cosmos.
El Valle de los Halcones fue el soporte espiritual del centro de aprendizaje que tenían las GÜITAS, mujeres sembradoras de vida. Las Piedras de GÜITA se encuentran dentro de una zona nombrada ancestralmente como TAUSAQUIRA . Estudiando su toponimia esta palabra nos remite al trabajo del ser humano con cuerpo de barro que se convertirse en un ser eterno e inmortal, a través del agua y la luna nueva: TAUSAQUIRA / TAUSAKIRA / QIRA: se refiera a poblado, o almas encarnadas. HUSA significa barro, pero también vestido de luz. TA remite a la litosfera o corteza terrestre, o el vestido de barro que formó la tierra QA. Entonces TAUSAKIRA nos remite a la luna nueva, que está ligada al ciclo de fertilidad y la luna nueva se remite al inicio de la creación.
En el solsticio del 21 de diciembre, hay un alineamiento del Valle de los Halcones, relacionado con la siembra y la cosecha, que nos conecta con las FUTCHAS, guardianas del agua, con la constelación de la zorra (FO) y con la biblioteca del cosmos.
Si quieres conocer más sobre el Valle de los halcones y la Geografía Sagrada puedes consultar en _ de la Cátedra de la Memoria Mhuysqa dirigida por Roberto Santos.
Cuando desciframos el significado de su nombre en mhuysccubun encontramos una Ruta Espiritual escrita en la palabra que contiene al escarabajo, a la lechuza y la tortuga, al agua, al gran sabio. El sonido de la palabra contiene la frecuencia de la alegría. Podemos decir que Chucuancia significa “vieja abuela sabia conocedora de los secretos del agua y del arcoiris que guarda en su pecho el alimento de vida, y que anuncia pesca y abundancia”. Guia la entrega de ofrendas cuidando la alegría. Se podría decir que antes de cualquier ceremonia, es importante ir a la cueva la Chucuancia a hablar con el territorio.

Ofrendas dejadas en la Cueva de la Chucuancia por parte de los estudiantes pertenecientes a la investigación participativa.
Para entender más sobre las rutas espirituales de la Toponimia, se recomienda ver este Encuentro de Saberes realizado por la Fundación Pensar Bonito.
El Patrimonio Cultural y el equilibrio ecológico del Valle de los Halcones está siendo amenazado por la construcción de una urbanización denominada El Valle de los Halcones. Dicho proyecto ha tenido la total oposición de la comunidad por estar ubicado en una zona de recarga de acuíferos, que nutre acueductos veredales.
El Valle de los Halcones es un hermoso lugar, su valor paisajístico, su función en el ciclo del agua y el ser un lugar donde descansan los halcones peregrinos en sus migraciones son razones suficientes para que sea declarado zona de reserva natural y sea prohibida su parcelación y la construcción de viviendas.

Dios de los ensueños, las borracheras y protector de los tejedores de mantas y artistas.
Se representaba mitad hombre, mitad animal del bosque, generalmente un oso o zorro, cubierto con una manta y con la cola afuera.
Cuidaba de pintores y artistas, quienes realizaban sus creaciones a través de la ornamentación en los tejidos, la cerámica, la orfebrería y la escultura. Las tejedoras lo veneraban, bailando a su alrededor, haciéndolo girar para marearlo y lanzándole mantas especialmente bordadas para la ocasión.
Teogonía de los Dioses Chibchas. Mural. Hotel Tequendama. Luis Alberto Acuña
Link Transmedia Colaboración: zorro (mito de Fo),
Música: Tamsaianka – CHIMINIGUAGUA ![]()
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Paralelo a las Rocas de Suesca, corre el Río Funza (sig Varón Poderoso o Gran Señor en lengua Muysca), cuyo nacimiento se ubica a 45 kilómetros de Suesca, en el páramo de Guacheneque. El nombre de este páramo contiene la palabra Guaia y Niqui, quienes eran los guardianes de los tesoros de la naturaleza según la cosmogonia Muysqa. Este páramo es un lugar sagrado, de origen y de nacimiento. Los muyscas veneraban este río como una fuente sagrada de vida y fertilidad, es por esto que estas rocas se consideraron como un Altar Mayor.
VANDALISMO EN PICTOGRAMAS:
Ejemplo 1: Desafortunadamente hay personas que realizan grafitis sobre la memoria antigua guardada por las pictografías que pueden ser tan antigüas como los restos encontrados en las Rocas del Abra de Tocanzipá, es decir, 12.000 a 14.000 años.


Ejemplo 2: Los pictogramas del Altar Mayor fueron condenados y borrados por un sacerdote, cubriéndolos todos de blanco, bajo la excusa de ser la Puerta al Infierno. Luego una estatua de una Virgen fue puesta encima del Altar y durante un tiempo fue lugar de peregrinación de los habitantes de Suesca.
REFLECTORES DE LUZ ALUMBRANDO HACIA LAS ROCAS: Justifican la existencia de estos proyectores en razón de la seguridad de la zona. Sinembargo afectan el ciclo circadiano de las Aves, especialmente las nocturnas, que habitan en estas rocas.
ESCALADA Y LOS CICLOS DE REPRODUCCIÓN DE LAS AVES: Actualmente entre algunos de los escaladores identifican lugares de anidación y lo comunican por whatsapp para evitar escalar allí.
CEMENTERA: Increíblemente construyeron una fábrica de cemento dentro del pueblo de Suesca, un municipio reconocido internacionalmente como destino ecoturístico. Su sonido, su contaminación sonora, lumínica y del aire, el daño al paisaje le han valido el nombre de Springfield. Es urgente que la comunidad se una para reubicar esta fábrica que atenta contra la salud respiratoria y la tranquilizante de todos los habitantes.
REFLECTORES DE LUZ ALUMBRANDO HACIA LAS ROCAS: Justifican la existencia de estos proyectores en razón de la seguridad de la zona. Sinembargo afectan el ciclo circadiano de las Aves, especialmente las nocturnas, que habitan en estas rocas.
ESCALADA Y LOS CICLOS DE REPRODUCCIÓN DE LAS AVES: Actualmente entre algunos de los escaladores identifican lugares de anidación y lo comunican por whatsapp para evitar escalar allí.
En el extremo oriente de las Rocas de Suesca, el Río Funza se encajona formando El Cañón de las Lechuzas (Simte). Si para los muyscas las lagunas eran úteros, sin lugar a dudas este cañón sería el gran canal vaginal por donde corren las aguas que fertilizan a toda la sabana.
Acuarelas de José María Gutiérrez del Alba - Impresiones de un viaje a América 1870-1874 (BanRepública)
En las altas y escarpadas Peñas de Suesca de aproximadamente tres kilómetros de largo y hasta 120 metros de alto, se realizaron pruebas de habilidad para los guechas (sig guerreros, varón del pueblo) de la Corte de Guatavita al igual que ceremonias sagradas en el Altar Mayor. Este altar se distingue entre las rocas ya que está señalado por una inmensa pared anteriormente colmada de pictogramas, pero que hoy los oculta una espesa capa de cal.
Fundación Pensar Bonito: es una organización de pedagogía alternativa ubicada en Suesca que ejecuta proyectos desarrollados con la recuperación de saberes ancestrales, liderazgo emocional y turismo rural comunitario. Se ha destacado por conocer e identificar la ancestralidad muysca dentro del territorio e integrar a los jóvenes del municipio en programas de educación cultural y ambiental.
Las lechuzas blancas están asociadas al mito de Guitaca. La cultura Muysca atribuye a esta diosa la enseñanza del gozo, la celebración y el placer, es la diosa a la que los muyscas le pedimos lo que el corazón desea con gran intensidad.
Representa la sabiduría del poder femenino relacionado con la luna, pues es en el sigilo de la noche donde la visión trasciende lo evidente. En Sueca también encontramos la Vereda de GüITA, ubicada frente a las Rocas de Suesca, donde se encuentran unos pictogramas muy antiguos.
Como diosa lunar de la embriaguez y la noche, Huitaca fue la rival de un predicador, Bochica, quien era el héroe del pueblo Muysca y gozaba de un estatus casi divino.
Los muyscas fueron un pueblo indígena precolombino de la Cordillera Oriental de los Andes de Colombia. Los muyscas aún recuerdan que Bochica acudió a ellos cuando más lo necesitaban, en un momento de gran desorden.
Este ser hizo mucho por su pueblo y predicó contra la guerra y la adoración de ídolos. Podía curar a los enfermos milagrosamente con solo tocarlos. Al igual que Jesucristo, también era capaz de devolver la vista a los ciegos. Les enseñó a cultivar, hilar algodón, confeccionar ropa, crear música y construir casas. Pero también les enseñó los principios de la moralidad, el comportamiento en sociedad y exigía una actitud moral rigurosa con respecto a la indulgencia y el sexo.
Sin embargo, la diosa Huitaca era la principal oponente y rival de Bochica y retó fue en contra de los principios establecidos.
Huitaca no representaba una forma de vida puritana. Se oponía al estricto código moral de Bochica y a muchas de sus enseñanzas.
Ganó muchos seguidores entre el pueblo de Bochica, probablemente debido a su extraordinaria belleza. Su atractivo físico hizo que muchos hombres desobedecieran las enseñanzas y los principios de Bochica. El culto a esta diosa estaba relacionado con el ritual lunar. Incluso después de su castigo, Huitaca siguió siendo una rebelde, pues esa era su naturaleza.
Sin duda, representa el arquetipo de la diosa rebelde desde la antigüedad hasta nuestros días.
Todavía se la recuerda como una antigua divinidad femenina chibcha (muysca) que simboliza la sabiduría, la rebelión, la belleza y la liberación sexual; por lo tanto, en cierto modo, representa la libertad. No pudo vencer; aún tenía a Bochica y sus leyes en su contra.
Finalmente, la arrogancia, la impertinencia, la desobediencia y las malas acciones de Huitaca enfurecieron a Bochica, quien la transformó en una lechuza blanca.
Cuando llegaron los españoles, sus seguidores se vieron obligados a borrarla de sus vidas.
Pero, ¿fue Huitaca olvidada alguna vez?
¿Acaso su lucha contra las normas establecidas no fue simplemente una batalla entre el patriarcado y el matriarcado en la sociedad?
En la mitología celta, la diosa Boann (Boinn) era una de las Tuatha de Danaan que estaba dispuesta a luchar por sus creencias y principios e incluso a morir por alcanzar sus objetivos.
Otra figura femenina famosa fue Lilith, una mujer hermosa, demoníaca y valiente que rechazó la subordinación y simbolizó la igualdad de género. Se rebeló contra el dominio masculino, al igual que Huitaca.
link https://www.youtube.com/watch?v=vZO5NxwyRbk
link: https://www.youtube.com/watch?v=H2GBRwviynI
link: https://www.youtube.com/watch?v=ovGuqHIsZQ0
link: https://youtu.be/_SdN4t3i99o?si=2LL55VOfyo2HFoFZ
link: https://pensarbonito.org/proyectos/mitologia-y-toponimia-de-suesca/
Música: Tamsaianka – Corazón de Tierra ![]()
Tres generaciones de pescadoras con cometa. Aprovechando la constante del viento en este fino filamento de tierra rocosa extraídos de la explotación en las canteras de cerros cercanos. No hace mucho, Doña Matilde, Angela y próximamente Katherine aseguran su alimento diario en esta forma única de pesca artesanal. Desde enormes sábalos y bagres hasta troncos, neveras y crocs hala la cometa en esta zona.
Se presenta en el Atlántico Oeste, desde las Bahamas, Antillas, costas Caribe y Suramérica, desde Honduras hasta Uruguay (Compagno, 2002b), entre los 0 a 500 metros de profundidad. Puede alcanzar máximo 110 cm de longitud, con cuerpo fusiforme delgado, hocico alargado y ojos grandes. Aletas pectorales relativamente largas cuando están plegadas y crestas preanales largas y prominentes. Sus dientes son fuertemente oblicuos, finamente aserrados en adultos (Compagno, 2002b). Coloración marrón o marrón grisáceo, vientre blanco, margen posterior de aletas pectorales blanco, y margen posterior de aletas dorsales y caudal negros.
Habita sobre la plataforma continental en aguas costeras, bahías, estuarios, aguas salobres, ocasionalmente penetrando ríos, pero también encontrado en profundidades considerables (Compagno, 2002b). Esta especie bentopelágica utiliza las zonas costeras poco profundas como estuarios y bahías para resguardarse. Se alimenta principalmente de pequeños peces, camarones, crustáceos y moluscos cefalópodos (Compagno, 2002b; Almanza, 2009). En época de apareamiento las hembras de la especie se aproximan a la costa donde se encuentran los machos y utilizan las aguas costeras para dar luz a los juveniles. Al manejarse en camadas pequeñas, tener longitud de cuerpo pequeño a mediano, y periodo de vida corto (8 a 10 años) se les confiere a miembros de la especie cierto grado de resiliencia a la explotación (Simpfendorfer, 1993; Cortés, 1995; Mattos, et al., 2001; Lessa, et al., 2006).
A pesar de que no tiene uso comercial, está siendo pescada debido a la desaparición de otras especies de peces. Se aprovechan las aletas, hígado y piel para elaboración de productos derivados en el Caribe colombiano. Sus principales amenazas son la captura en grandes cantidades de juveniles de la especie, así como la degradación de los ecosistemas marino-costeros. Su estatus de conservación en el mundo según la UICN es vulnerable (VU).
Información tomada de: https://siam.invemar.org.co/tiburones-rayas-quimeras/ficha-especie
Rango de distribución
Imagen tomada de: https://shark-references.com/species/view/Rhizoprionodon-porosus
Hace un tiempo no muy lejano los cangrejos eran los dueños y señores de la ladera fangosa del mangle conocido como la Cangrejera.
En ese entonces Héctor nunca se preocupó por comida ya que armado de un gancho, un saco y un flotador de icopor la Ciénaga le daba abundancia de alimentos para su consumo y venta. Hoy en día, la Cangrejera es un barrio precario en crecimiento exponencial, que contrasta con los procesos de desarrollo urbano, cuyos emprendimientos inmobiliarios se han venido comiendo y rellenando la Ciénaga de Mallorquín. Sumado a esto, cada vez se sacan menos peces, crustáceos y moluscos, debido a la contaminación de metales pesados vaciados por las industrias cercanas. Con una semana de anticipación y búsqueda, no pudimos conseguir un cangrejo para esta foto. Ahora Héctor se gana la vida esculpiendo piedras provenientes del arroyo León y recitando poemas de un pasado fecundo.
Perteneciente a la familia Gecarcinidae, es uno de los decápodos más grandes en su área de distribución. Su caparazón alcanza tamaños desde 16 hasta 35 centímetros, con quela (mandíbula) dimórfica de hasta 15 cm. Tiene ojos achatados, los machos adultos y hembras no ovadas presentan coloración azul lavanda, y las hembras ovadas o adultos mayores presentan color blanco, amarillo o grisáceo. Los juveniles tienen coloración café-rojiza mientras que los pre-adultos un azul intenso.
Se encuentra en regiones tropicales y subtropicales, desde Bermudas hasta Sao Paulo. En Colombia se distribuye a lo largo de todo el Caribe, y es parte vital en la dinámica de los ecosistemas de manglar, encontrándose en bosques de mangle, matorrales y campo abierto. Excava sus madrigueras hasta el nivel freático de donde obtiene la humedad que necesita para su complejo ciclo de vida. Éste se compone por dos fases: terrestre y acuática, siendo que la hembra desova los huevos en el océano. La madurez sexual es alcanzada a los cuatro años, entonces las hembras después de copular cargan con la masa de huevos (10.000) por dos semanas hasta introducirla al océano. Esto suele ocurrir en las noches de luna llena en meses de mayo, junio, julio y hasta agosto cuando marchan en masa al océano.
En el país se aprovecha para consumo y comercio local, aunque la explotación descontrolada, expansión del urbanismo y la contaminación han generado un agotamiento de la especie (Rojas, 1970; CVS & CONIF, 2003). Ha sido catalogado por la UICN en categoría vulnerable (VU) a nivel global.
del mar su despensa alimentaria con la que provee a su familia como pescadora a mar abierto. Las condiciones socio-económicas y las falencias en materia de planificación y gestión territorial urbana han obligado a personas como Ana a enfrentar preocupantes condiciones por el fenómeno de la gentrificación, en el cual la creciente densidad poblacional y la falta de oportunidades obliga en cierta medida a estas comunidades humildes a vivir y desenvolverse en situaciones que podrían ser incómodas para cualquiera; a veces en los límites con zonas naturales difíciles e inhóspitas. A pesar de esto, Ana es una mujer que saca la cara para darle todo lo esencial a sus seres queridos, dándolo todo y esforzándose para garantizar su supervivencia.
Este es un ejemplo de cómo la mujer al final se vuelve una capitana respetada dentro de un gremio de dominación masculina.
Desembocadura del Río Magdalena desde el Pleistoceno
(2.6 M años A.C. – 11,700 A.C.)
Imagen tomada de: (Alvarado Ortega M. , Barranquilla, Ciudad con Río y Mar, 2009)
Es la desembocadura principal del río más grande de Colombia, ubicada en la coordenada con una latitud de 11.106° al Norte del Ecuador y una longitud de -74.852° al Oeste del meridiano de Greenwich, conformándose un delta tropical micro-mareal. El río, antes de despedir sus aguas por Bocas de Ceniza, atraviesa una especie de arco en la zona de las Flores que después se rectifica en un trayecto de aproximadamente 8 kilómetros de dique y tajamar, construidos desde 1924, finalizados en 1935, que han sido modificados en varias instancias desde entonces. La desembocadura a su vez está alineada y termina en frente de un cañón submarino con alta pendiente (40°) y profundidades que superan rápidamente los 100 metros.
La desembocadura del río no siempre fue en su ubicación actual (cerca de Barranquilla). A partir del Pleistoceno ha variado en diferentes posiciones que abarcan desde Cartagena hasta Riohacha (Cediel, Barrero & Llineas, 1983). En toda esta zona predominan los fuertes vientos alisios del NE los cuales permanecen sostenidos la mayor parte del año (Hanzen & Sawyer, 1999), y se suman otras dinámicas de importante consideración como son el oleaje, mareas y la intrusión salina al río.
Este caso proporciona un ejemplo de interacción cuenca de drenaje-delta-zona costera en un contexto de cambio ambiental e intervención antrópica reciente (Restrepo & Ortiz, 2014); además es considerado uno de los ríos con mayores aportes de agua y sedimentos a los océanos (Restrepo y Kjervfe, 2004; Restrepo et al., 2006).
Se encuentran en aguas costeras, estuarios y sistemas de ciénagas del mar Caribe y en algunos ríos internos de algunos países como Colombia (río Magdalena y Orinoco). En el Magdalena puede encontrarse desde Puerto Berrío (Antioquía) hasta la desembocadura de Bocas de Ceniza y el Canal del Dique. Por sus movimientos lentos y letárgicos, y por su carácter dócil son muy susceptibles a la caza por parte de pescadores, o también pueden quedar atrapados en ciénagas disecadas por actividades humanas relacionadas con riego y expansión urbana. Las colisiones con embarcaciones también representan una de las mayores amenazas para esta especie, particularmente en zonas como Bocas de Ceniza.
Su cuerpo es robusto y cilíndrico, con aleta caudal amplia y uñas en las aletas pectorales. Su hocico es cuadriforme cubierto con pelos sensoriales y labios suaves y móviles. Las fosas nasales funcionan como válvulas para adaptarse a la inmersión. Pueden medir de 2.5 a 4.5 metros y pesar hasta más de una tonelada.
Su alimentación se basa principalmente en el consumo de plantas acuáticas (60 especies), que incluye pastos marinos, algas, hojas de mangle e incluso tarulla. Pueden consumir en un solo día hasta un 20-25% de su propio peso, por lo que son biodigestores y limpiadores naturales de exceso de plantas en el agua. Pueden vivir hasta 60 años en la naturaleza, las hembras produciendo 5 a 7 crías en toda su vida, pero actualmente no llegan cerca de eso, pues se encuentran en peligro de extinción según la UICN.
https://www.elheraldo.co/barranquilla/aparece-manati-muerto-orillas-de-bocas-de-ceniza-340429
Información tomada de: https://omacha.org/manaties/ y https://panama.inaturalist.org/taxa/46316-Trichechus-manatus
Es una especie de enredadera común tropical de la familia de las Convolvulaceae. Crece en las partes altas de playas y tolera aire salino. Sus semillas flotan cargadas por las corrientes para colonizar nuevas zonas, en lo que representa uno de los mejores ejemplos de dispersión oceánica. Es una herbácea robusta, suculenta, de tallo erguido, rastrero que se extiende por más de 15 metros con hojas simples. Segrega un látex lechos y sus flores purpúreas o rosáceas en forma de campana solamente duran un día. Las flores y las hojas son apetecidas por muchos herbívoros.
Los frutos son cápsulas que contienen cuatro semillas color pardo oscuro con pelos cortos aterciopelados. Están llenas de sustancias químicas muy venenosas, excepto para un coleóptero de la familia de los gorgojos. Puede encontrarse en playas arenosas y es muy común en dunas de todo el mundo. Por medio de sus sistemas de rizomas estabilizan las arenas en donde crece, previniendo y mitigando los efectos de la erosión costera con muy buena eficacia. Se utiliza medicinalmente para tratar pacientes renales.
Información tomada de:
https://colombia.inaturalist.org/taxa/60879-Ipomoea-pes-caprae
El mencionado cañón submarino es donde los sedimentos de arrastre del fondo del río se extravían para siempre, perdiéndose la capacidad de regenerar las playas aledañas de Puerto Colombia por transporte litoral, activando procesos erosivos en las mismas. Incluso los sedimentos de transporte litoral provenientes desde el departamento del Magdalena, y que se acumulan en la barra marina en la desembocadura, son forzados a caer por gravedad por consecuencia de la ubicación de Bocas de Ceniza. Solo los sedimentos más finos (como los limos y arcillas) pueden flotar con el flujo de la corriente y depositarse en las playas mencionadas, adquiriendo éstas ese distintivo color café y textura fangosa.
Quizás la más obvia problemática relacionada a la construcción de las obras de Dique Boyacá y Tajamares de Bocas de Ceniza es la desconexión del flujo del río con la ciénaga de Mallorquín, asfixiándola con casi nulo aporte dulceacuícola. El impacto ambiental de la obra es inconmensurable, pues ha determinado la desaparición de un complejo de canales y sistemas lagunares por donde fauna exuberante se movía entre río y mar, y residía. Hoy en día estas especies son forzadas a llegar hasta la desembocadura en donde la turbulencia forzada por la rectificación de la canal, y el recurrente peligro por colisiones con embarcaciones de gran calado resulta en la desintegración total del equilibrio ecosistémico que alguna vez pudo haber en la zona hace más de 100 años.
Autor: Natalie Berdugo
Sinopsis: Ana, es una de las dos únicas mujeres pescadoras que laboran en las playas de Puerto Mocho, una labor usualmente practicada sólo por hombres, a través de una entrevista ella nos cuenta sobre su día a día y cómo llegó a ejercer esta labor.
En el 2021 el alcalde Jaime Pumarejo anunció el desarrollo de estudios para la formulación del "Puerto Futuro", el cual incluye un Plan de Protección de la playa de Puerto Mocho. Este proyecto no es un nuevo puerto, sino una terminal para que atraquen buques de gran calado y de ahí puedan hacer sus operaciones logísticas y puedan llevar la carga por cabotaje a los puertos actuales.
Un gran árbol de ceiba tolúa se desploma sobre un pequeño arroyo. Víctima de las prácticas depredadoras del ser humano para preparar el terreno, que antes era refrescado por su inmensa sombra, y abrirle paso a un nuevo proyecto de construcción: un complejo multifamiliar al que le estorbaba la presencia del colosal ejemplar.
Al mismo tiempo, un joven lamenta el hecho sucedido, percatándose de que ha llegado muy tarde para abrazar por última vez a su viejo amigo.
Información tomada de: https://www.proyectotiti.com/es-es/
Técnicamente denominado bosque subxerófilo higrotropofítico caducifolio, o bosque de la faja costera, se caracteriza por presentar fuerte estacionalidad en lluvias. Ocupa la parte norte del departamento Atlántico, zona más expuesta a los vientos alisios, condiciones climáticas de alta radiación, temperaturas superiores a 24°C y escasas lluvias. Predominan los suelos salinos y aluviales donde crecen plantas xerófilas (ej.: cactáceas, suculentas) en asociación con árboles y arbustos espinosos (INVEMAR, 2007).
Históricamente ocuparían las zonas elevadas de los territorios aledaños al Río Magdalena, protegiendo las márgenes del indomable cauce y sus afluentes (ej.: Arroyo León, Arroyo Grande), con colosales ejemplares de flora como ceibas, indio encueros, jobos, higuerón, caracolí, entre otros. Especies de fauna características de este tipo de bosque celebraban la vida dentro de sus espesuras, entre las cuales se destacaban monos titíes, osos perezosos, tamandúas, armadillos, venados, variedades de aves e iguanas.
Se encuentran en bosque seco tropical y húmedo tropical, su rango de distribución se limita al noroeste de Colombia, entre los ríos Atrato y Magdalena, departamentos de Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba y el noreste de Antioquia, desde el nivel del mar hasta los 1500 msnm. Sus ejemplares viven en grupos de 2 a 10 individuos, normalmente las parejas y sus crías, pues los hermanos tienden a dispersarse. Se alimentan de más de 60 árboles diferentes, las frutas de estos representan la mayor parte de su dieta, convirtiéndose así en importantes dispersores de semillas de los bosques, incluso se ha estudiado que semillas defecadas por miembros de la especie tienen un éxito de germinación del 70% (Garber, 1986). También se alimentan de insectos, savia y néctar, según las temporadas con menos disponibilidad de alimento.
Es uno de los primates más amenazados del mundo, debido a que en 1973 se exportaron entre 20.000 y 40.000 ejemplares de Colombia a Estados Unidos para investigaciones biomédicas (Hernández-Camacho & Cooper, 1976). En Colombia los toman como mascotas y los capturan para zoológicos. Asimismo, los bosques donde habitan han sido destruidos para dar paso a actividades de agricultura, minería, ganadería y expansión urbana por medio de tala ilegal, hasta tal punto que la especie hoy en día se encuentra catalogada en peligro crítico de extinción según la UICN. La mayor parte de la pérdida de bosques se dio en los departamentos de Atlántico y Bolívar, lo que motivó a que entre 2011 y 2018 se protegieran 5.260 Ha de bosque para su conservación, gestión coordinada por Proyecto Tití y las autoridades ambientales competentes, creando cuatro nuevas áreas protegidas: Parque Natural Regional El Ceibal – Mono Tití (420 Ha en Santa Catalina, Bolívar); Parque Natural Regional Los Rosales (1.300 Ha en Luruaco, Atlántico); Reserva Protegida El Palomar (772 Ha en Piojó, Atlántico) y Distrito Regional de Manejo Integrado El Palmar del Tití (2.621 Ha en Luruaco y Piojó, Atlántico).
Se desarrolla de manera silvestre al norte de Colombia a orillas del río Magdalena y sus afluentes, en suelos ricos en selenio y otros nutrientes. Puede llegar a medir hasta 40 metros, son longevos y alcanzan su etapa reproductiva después de 10 años. Le gusta los suelos profundos y fértiles, ubicándose donde reciba más el sol, sus raíces pueden llegar a ser más largas que el árbol. Sus semillas tienen la característica de formarse dentro de una nuez, donde se albergan y tardan 18 meses en madurar. Éstas son tóxicas por su alto contenido de selenio, debe procesarse primero para ser consumible o cualquiera otra de sus aplicaciones, pues es selenio de procedencia natural, asimilado desde la tierra por el mismo árbol. Los indígenas utilizan esta característica nuez en forma de “olla” para guardar sus dardos venenosos.
Su estado actual de conservación es de preocupación menor según IUCN. El árbol solía de talarse mucho por su buena madera, en la actualidad existen muchos quienes los protegen para beneficiarse de su fruto con propiedades medicinales. Cuando la fruta está madura se desecha la tapa, y en ese momento aparecen los monos, atraídos por el mucílago de la fruta, que al comérsela caen las semillas al suelo para nacer un nuevo árbol.
Rango de distribución:
https://colombia.inaturalist.org/taxa/357310-Lecythis-minor
En Colombia solo permanecen 700 mil Hectáreas de BST, un 8% de los 9 millones de Hectáreas que había originalmente sobre el territorio, y de esto solo el 3.7% es bosque seco primario (IAvH, 2014). Es el ecosistema más amenazado del país debido al desconocimiento del mismo y sus beneficios, proyectos de todo tipo, y en particular inmobiliarios, ganadería y explotación minera, son ejecutados sobre los mismos en época seca cuando las plantas pierden su follaje, por lo que es despectivamente catalogado como “monte” para proceder a talar sus especies arbóreas y arbustivas, desplazando y dando muerte a la fauna en el proceso. El 73% de dicho bosque se concentra en la región Caribe, y de las 700 mil Ha que permanecen, solo 22 mil Ha figuran bajo alguna forma de protección (Mendoza, s.f.).
La expansión urbana, deforestación y las malas prácticas sanitarias contaminan las aguas de los nacederos del Bosque Seco Tropical, que luego escurren por cuencas de mayor orden como Arroyo Grande y Arroyo León, a encontrar su camino al delta del Río Grande.
“Era un árbol majestuoso. Según dijo aquel anciano, tenía más de doscientos años, era el más grande de la región y bajo sus ramas había pasado Bolívar... ¡él mismo fue testigo! Pero no me quiso decir cuál era el nombre del árbol y se alejó en su burro, dejándome su sonrisa picaresca. Fuera o no cierta la leyenda, la curiosidad me llevó a buscarlo, donde se alzaba su inmenso tronco, cerca de un arroyo. La tarde era calurosa y su sombra acogedora, así que me detuve un rato a descansar. Solo llevaba un rato contemplando el follaje cuando empecé a oír distintos sonidos, unos de pájaros, otros de monos, tal vez de guartinajas e incluso gruñidos, que salían de entre el tronco, las ramas, el monte, sin verse movimiento alguno de animal (...)
Tal vez fue el aire embriagador, o puede que el viejo tuviera alguna magia, lo cierto es que aquí están, esas hojas se volvieron este libro. Son cien plantas cuyas historias, contadas por quienes viven el bosque, fueron cuidadosamente recogidas por los autores con ciencia y paciencia, y trazados sus dibujos con amor; para que así, muchas más personas, las de hoy y las de mañana, puedan compartir el sueño, siembren estos árboles y renazca el bosque seco del Caribe, el bosque de los mil colores”. - Inés Cavelier
EXPLOTACIÓN DE CANTERAS/TRATAMIENTO PRIMARIO DE AGUAS.
Convenio 021 de diciembre de 2010 “Mejoramiento de las condiciones ambientales de la subcuenca del Arroyo Grande y León, fase 1”.
Una mujer local se aproxima a las aguas diáfanas del nacedero de un arroyo que conduce a los intrincados y turbulentos caños del centro de su población. Ella trae consigo una ofrenda multicolor que servirá de pagamento o tributo para que el agua llegue con la misma pureza a la desembocadura del gran río Karipuaña. En otros tiempos, tal vez así hubiera sucedido. En los tiempos actuales, el curso de agua tendrá que prepararse para atravesar las insalubres condiciones de los caños del Centro de Barranquilla.
Ciénagas, caños y barrancas en el sector de Camacho
(Arrieta y Hernández, 2007)
Plano Intervenido, Zonas Terraplenadas de la Ciénaga de Kaamash
(Jose G. Stevenson Díaz, 2016)
Imágenes tomada de:
(Stevenson Díaz, J.G., 2016)
Originalmente fue una ciénaga donde habitaban y se asentaron por primera vez indígenas Kaamash, quienes le dan su nombre al sitio. Existen vestigios arqueológicos en las barrancas de Malambo datando de tiempos antes de Cristo, en donde con el paso del tiempo se desarrolla uno de los primeros asentamientos comerciales al pie del río Grande. Paulatinamente, se desarrollaría un nuevo asentamiento indígena en la zona de la Ciénaga de Kaamash (vulgarmente referida como Camacho), próxima al sector que hoy conocemos como barrancas de San Nicolás. Poco a poco la segunda barranca, más próxima a la desembocadura, fue cobrando mayor protagonismo, hasta el punto de que después de los años 1500 D.C. esta empieza a poblarse en mayor medida. “La posibilidad de comunicación con el mar Caribe, el sector donde se erigió el sitio de libres reunía todas las condiciones de una zona de encrucijadas por excelencia, o sea, un lugar donde confluían varias vías de circulación fluvial y terrestre y donde hacían contacto varias regiones culturales” (Arrieta y Hernández, 2007).
El Centro histórico de Barranquilla es el área con mayor degradación ambiental a nivel de contaminación atmosférica, contaminación por ruido, contaminación visual y manejo de residuos sólidos, los cuales afectan principalmente a los caños de la ciudad. A pesar del abandono al que este sector ha sido sometido, el centro sigue siendo el núcleo de la ciudad y su sector más representativo e importante en términos económicos. Concentra una intensa actividad comercial en sinergia con el aledaño mercado público.
En el caso de Barlovento, se puede considerar que esta zona se puede asociar con fenómenos de gentrificación. Es un barrio que ha surgido de un proceso de invasión de terrenos; hacia 1963, en una franja de tierra cenagosa a orillas de uno de los caños que conforman el delta del río Magdalena. No contó con planeación urbanística previa, por lo que tiene pocos espacios de ocio y esparcimiento, y es deficiente en equipamientos de uso comunitario. Está ubicado en la localidad Norte-Centro Histórico de Barranquilla, a un lado del puerto fluvial que comunica con las poblaciones ribereñas del río Magdalena, cerca del mercado público, del centro de la ciudad y de la zona industrial de la Vía 40. Ocupa una extensión de terreno de 12.29 hectáreas. Su población es de aproximadamente 2.932 personas.
Caminos Indígenas
(Arrieta y Hernández, 2007)
Adaptados perfectamente para el ambiente acuático, estos mamíferos carnívoros se alimentan principalmente de peces, cangrejos, ranas, tortugas, aves, moluscos, y variedad de vertebrados e invertebrados pequeños. Como depredadores regulan las poblaciones de peces, y mejoran la genética de éstos, ya que capturan a las presas más fáciles. Funcionan como bioindicadores, debido a que cuando no son observados se puede estimar que las aguas de algún lugar se encuentren en estado de contaminación y/o con pocos peces.
Sus cuerpos son hidrodinámicos y flexibles, con forma alargada, pelaje impermeable, cola aplanada y fuerte y membranas entre los dedos. Adicionalmente cuentan con gruesos bigotes para sentir cualquier movimiento debajo del agua, así como con orificios en la nariz y oídos que funcionan como válvulas al sumergirse. La mancha gular que tienen en el cuello permite identificarlas al estilo de una huella dactilar.
Mide hasta 1.3 metros y puede llegar a pesar 12 kg aproximadamente. Se les suele ver andando solas, a excepción de las madres con sus crías. Según pobladores entrevistados en el Centro de Barranquilla, estos animales han sido avistados en el sector de los caños en ocasiones raras. Su estado de conservación en el mundo es casi amenazado (UICN).
Información tomada de: Cartilla de Nutrias de Colombia. Fundación Omacha & Fundación Horizonte Verde (2009).
Rango de distribución
Es una planta acuática de la familia de las Pontederiaceae, que cuenta con bulbos de aire para garantizar su flotabilidad. Tiene hermosas flores moradas y es originaria de las regiones cálidas de Sudamérica, distribuyéndose en ríos, lagos y charcas. Es una especie invasora en el resto del planeta, habiendo ya colonizado casi todos los continentes.
Tiene la característica de soportar cuerpos de agua en estado de eutrofización, con altos niveles de nitrógeno, fósforo, potasio, metales pesados, los cuales no limitan su crecimiento, sino que la proliferan. Sus raíces entrelazadas forman islas flotantes que en tiempos de creciente salen arrastradas por la fuerza de los ríos directo hasta el mar. Suelen arrastrar animales y otras plantas.
En cualquier recorrido por los canales y caños del Centro de Barranquilla se les puede encontrar, entrelazadas con todo tipo de residuos sólidos humanos, que posteriormente salen al río Magdalena y llegan a playas de Puerto Colombia e incluso Santa Verónica.
Información tomada de:
https://colombia.inaturalist.org/taxa/57390-Eichhornia-crassipes
La gentrificación es en sí un asunto de transformación urbana, en el cual la población original de un sector deteriorado es desplazada progresivamente, y sustituida por una población con un mayor nivel adquisitivo, lo cual supone una renovación urbana de ese lugar o barrio; implicando la recuperación de un espacio urbano por personas con ingresos económicos mayores, en detrimento de otras cuyos ingresos son bajos.
Es claro que originalmente el sector era una ciénaga, que fue desecada para dar paso al urbanismo no planificado. Estas acciones repercuten hoy en día en la mala gestión ambiental de la zona, como consecuencia de malos diseños y trazados arquitectónicos de otras épocas, así como de procesos de poblamiento humano denso sobre las márgenes de las canales, las cuales reciben todas las descargas directas de los diversos negocios y sectores comerciales e industriales del Centro de Barranquilla.
La problemática de la densidad humana en zonas con niveles educativos y culturales bajos se traduce directamente a un deplorable manejo de las basuras humanas, las cuales abundan en esta ubicación, y que, según relatos de los locales, no son gestionadas correctamente por la Agencia Distrital de Infraestructura (antes Foro Hídrico), ya que en lugar de removerlas del sistema de agua simplemente las “reflotan” hacia aguas abajo cuando se traba entre la tarulla y debajo de los puentes.
El río con mayor concentración de sedimentos en suspensión de Sudamérica, y octavo en el mundo, se agrava por las actividades productivas del ser humano que no suelen estar en armonía con el medio natural. La falta de protección de las riberas del río con su vegetación nativa, arbórea, arbustiva y rastrera, y, al contrario, cementarla, sólo puede traducirse en mayores transportes sólidos hacia el mar, cubriendo a la gente y toda la fauna asociada en arcilla, barro y cemento. Unos perfectos muñecos de lodo.
Desde momentos prehispánicos, lo que hoy se conoce como Barranquilla ya era un punto de intercambio cultural y comercial indígena reconocido. Dada su privilegiada posición geográfica sobre los 100 de latitud Norte, con proximidad con el mar Caribe y a orillas de unos caños que la comunicaban con el río Magdalena (Bell, 2008).
Registrado por primera vez en 1570 y de gran importancia durante la segunda mitad del siglo XVIII, el primer puerto que inició a darle una relevancia comercial a Barranquilla quedaba ubicado en Sabanilla y recibía este mismo nombre. Fue por este puerto por donde se generó un trato comercial ilícito internacional con los ingleses que influiría radicalmente en la participación de Barranquilla en la gesta emancipadora en contra de la Corona española alentando a la independencia de la República (Paolo, 1986).
La estructura ecológica de Barranquilla se transformó radicalmente con el propósito de hacer de la ciudad un puerto moderno dado a que el puerto de Sabanilla a su vez se comunicaba con el sitio de San Nicolás de Barranquilla a través del ferrocarril Bolívar permitiendo este intercambio cultural trasatlántico y que posibilitó generar un triángulo comercial con el principal puerto fluvial del bajo Magdalena ubicado en la villa de Santa Cruz de Mompox. Posteriormente se dio la construcción del muelle de Puerto Colombia sobre la ensenada Cupino, para finalmente realizar la obra de Bocas de Cenizas que consolidó este proceso de comercio exportador e importador con embarcaciones de mayor calado y un mayor flujo de carga y mercancía permitiendo consolidar el paradigma del siglo XIX en aumento del intercambio comercial y el crecimiento de la productividad industrial, a través del modelo cimentado en la triada “Puerto, industria y ciudad”, promoviendo el consumo y reafirmando los valores morales de la burguesía (Bell, 2008).
El puerto de Barranquilla está ubicado sobre la margen del río Magdalena a 22 Km de la desembocadura en el mar Caribe. Posee las instalaciones más extensas del país, ocupando un área de 200 Ha y está considerado el cuarto puerto de mayor importancia del país. Está conformado por terminales portuarias tanto de uso público como privado.
Para el 2017 el Puerto de Barranquilla contaba con 23 terminales portuarias y con 372 empresas dedicadas a actividades asociadas al sector portuario llegando a representar alrededor del 5% del PIB de Barranquilla al año 2016 generando 17.517 puestos de trabajo para Barranquilla y el departamento (Asoportuaria, 2018).
El fuerte caudal y la acumulación de sedimentos del río han sido uno de los mayores retos del puerto ya que en el primer semestre del año los caudales bajan considerablemente y los sedimentos que arrastra al año con alrededor de 200 millones de toneladas anuales, lo ubican como el octavo río a nivel mundial en cantidad de residuos transportados. El problema de profundidad del puerto se remonta desde los inicios de operación y se creyó erróneamente que con su construcción no habría que realizar más inversiones ni mantenimiento. Ya desde 1942, se inician operaciones de dragado para mantener el calado requerido de 36 pies y que se han mantenido hasta la actualidad, como una operación rutinaria y permanente que no llega a ser suficiente para mantener operativo el puerto durante la totalidad del año (Otero, 2012).
Nombres comunes: Caracolí, Aspavé (Región Pacífica), Marañón de Monte, Merey (Antioquía), Oreja de Burro, Añaña (Huitoto) y Uuregue (Miraña)
Nombre científico: Anacardium excelsum
Esta especie está Casi Amenazada para Colombia y es considerada uno de los denominados árboles gigantes de América Tropical, alcanzando los 40 metros de altura y 3 metros de diámetro. Es un árbol ribereño del Bosque Seco Tropical. Requiere suelos bien drenados, con alta capa freática, por lo que a menudo se encuentra a la orilla de ríos y quebradas, con textura franco arcillosa, franco arenosa o limosa y con pH de ácido a neutro. La corteza exterior es de color gris a negro agrietada verticalmente. La corteza interior es gruesa, de color rosado y algo resinosa, con olor parecido a trementina, típico de la familia (Morales, 2017).
Crece desde el nivel del mar hasta los 1300 metros de altitud, con temperaturas desde los 21° hasta los 27°C y con precipitaciones desde los 500 hasta los 4500 mm anuales. Para su propagación se puede sembrar directamente en bolsas o en el campo, usando una a dos semillas por hoyo y repicar si nacen ambas. La germinación es epigea y sucede a los 12-30 días. Se recomienda usar arena como sustrato. La supervivencia es alta y las plantitas alcanzan hasta 43 cm en 6 meses. También se puede emplear propagación vegetativa, mediante acodos aéreos.
Se define al Caracolí como especie pionera intermedia clave. “Las pioneras intermedias constituyen ese grupo de árboles y algunos arbustos de rápido crecimiento que pueden permanecer en los ecosistemas por un tiempo largo, siendo claves en los procesos de sucesión, la oferta de recursos para la fauna y la generación de oportunidades para otras especies y poseen características que les permiten sobrevivir bajo fuertes presiones (Vargas & Ramírez, 2014).
Ampliamente utilizado por los indígenas locales de las regiones próximas a la Sierra Nevada de Santa Marta y al Río Magdalena para construir embarcaciones con la técnica “monóxilo”, es decir de un tronco del cual se carva la forma de la embarcación.

Países con registros de la especie A. excelsum según el portar Tropicos.org (2016, Missouri Botanical Garden)
Información tomada de:
https://www.telesurtv.net/news/colombia-autoriza-comercio-piel-caiman-aguja--20190124-0033.html
Alcanzando tallas de 5 metros, con reportes de hasta 6 y 7 metros, es una de las especies de cocodrílidos de mayor tamaño. Su hocico es puntiagudo, coloración variable dependiendo de la zona (verde-grisáceo, verde-oliva, verde oscuro, café grisáceo con barras), superficie abdominal blanco-amarillenta. Se distribuye en 18 países de América Central, región Caribe y Pacífico. En Colombia se encuentra en 20 departamentos (cuencas Caribe, Magdalena y Pacífico), entre el nivel del mar y los 500 msnm generalmente, y ampliamente extirpado de muchas regiones de Colombia como las del Caribe insular y gran parte del río Magdalena.
Habita en sistemas de aguas salobres e hipersalinos, así como dulces. Es carnívoro y se reproduce en época seca, eclosionando los huevos en las primeras lluvias (promedio 40 huevos). Madurez sexual alcanzada después de los dos metros. En los muestreos realizados para la última década, en Colombia se ha registrado poblaciones desestructuradas, con ausencia de juveniles y sub-adultos a excepción de la bahía de Cispatá, donde se han dado repoblamientos ejemplares por medio de programas de recuperación, y en la cuenca del río Catatumbo.
Es amenazado por la caza y recolección ocasional de los huevos y carne para consumo. La grasa y los huesos son utilizados en la medicina tradicional, mientras que la piel es de alto valor comercial para la industria peletera debido al bajo número de osteodermos dorsales e irregularidad del escamaje. En Colombia solo se permite el aprovechamiento de su piel en zoocría con individuos F2 (7 zoocriaderos registrados en CITES). La captura incidental con artes de pesca también los ha afectado, y muchas veces son objetos de caza de retaliación. La especie alcanzó a estar en peligro crítico de extinción (CR) pero con medidas de conservación bajó su categoría a en peligro (EN). Su hábitat en Colombia se ha visto reducido en un 50%. Globalmente se encuentra en estado Vulnerable (VU) (Ponce-Campos, et al. 2012)
Múltiples descargas y vertimientos de todas las actividades asociadas a éstas afanadas corporaciones y sociedades se abren paso a través de los emisarios subfluviales, drenajes y caños directos al río, con tratamiento parcial o nulo en la mayoría de casos y con la esperanza de que el río, con su vasto volumen de agua y caudal, “asimile” la carga contaminante. En la ribera opuesta, el gran puerto de Palermo imita el ejemplo de su contraparte del lado poniente, con ocupación total de la ronda hídrica que nunca se respetó (30 metros). ¿Qué oportunidad tiene la casi extinta y endémica tortuga del Magdalena para encontrar un sitio de anidación adecuado en medio de las ocupadas riberas del delta del río que le da su nombre?
La pesca responsable es casi imposible hoy en día. La creciente demanda de los restaurantes y hogares por querer servir platos con tallas de pescado juveniles juega con la seguridad alimentaria de las generaciones futuras y los equilibrios de los ecosistemas. La sobrepesca de tallas pequeñas en mar, río y ciénaga es una problemática que como resultado solo logra la disminución de las poblaciones efectivas de especies adultas con capacidad de desovar, alterando los ciclos naturales de los ecosistemas en detrimento de los servicios ecosistémicos y bienestar que proveen a la humanidad y a la naturaleza en general.
Esta especie es endémica para Colombia y se distribuye en la cuenca del río Magdalena y el río Sinú, habitando en su cauce principal, sus caños y a veces sus ciénagas, siendo la única de este género que habita en la parte norte del país (Castaño-Mora & Medem 2002; Gallego, et al, 2014). Se encuentra en la categoría de conservación de peligro crítico de extinción (Cr) (Páez, 2016).
Es una tortuga grande, de hábitos acuáticos, con caparazones que pueden alcanzar hasta 50 cm de largo, de color gris a marrón oliva, ocasionalmente con puntos oscuros. Con forma ovalado, aplanado, un poco levantado en los bordes de los flancos y sin quillas (Gallego, et al, 2014). La cabeza de los adultos es marrón rojizo, muy alargada. Principalmente herbívora, frugívora, muy ocasionalmente carnívora. La anidación tiene lugar en playas arenosas o de gravilla, así como en barrancos y potreros durante los meses de aguas bajas (Cuello, 2019).
El tamaño promedio de las posturas es 22 huevos. Los machos alcanzan la madurez sexual aproximadamente a los 20 cm de ancho, correspondiente a los 3-4 años de edad, mientras que las hembras la alcanzan entre los 5-6 años con un ancho de su caparazón de 30 cm. El tiempo generacional es aproximadamente de unos diez años. Tiene alta fidelidad de sitio y las hembras y los machos tienen un área mínima para su supervivencia de tamaños similares (10,3 ha y 14,6 ha, respectivamente) (Cuello, 2019).
Sus principales amenazas a nivel de individuos son los animales domésticos que saquean sus nidos, la sobreexplotación con el saqueo indiscriminado de nidos por pescadores y campesinos para el consumo de sus huevos, la caza de individuos para el consumo local y el tráfico de fauna. A nivel de hábitat se presentan amenazas por destrucción y alteración para la agricultura, la contaminación del río, la ganadería, la extracción de la arena de las playas del río y las alteraciones del cauce del río con la construcción de represas y puertos (Gallego-García & Castaño-Mora, 2008; Restrepo, et al., 2008, Cuello, 2019).
Mapa de distribución: Tortuga del Magdalena
(Podocnemis lewyana)
Tomado de: https://www.crossref.org/iPage?doi=10.15446%2Fabc.v19n3.40909
Aproximadamente 30 empresas del sector industrial/portuario sobre la Vía 40, dos largos corredores peatonales en cemento, y la Zona Franca que alberga un orden de 107 empresas más (González M., Jaraba M., 2013) ocupan casi 15 kilómetros de ribera sobre la margen occidental de Kariguaña. Múltiples descargas y vertimientos de todas las actividades asociadas a estas afanadas corporaciones y sociedades se abren paso a través de los emisarios subfluviales, drenajes y caños directos al río, con tratamiento parcial o nulo en la mayoría de casos y con la esperanza de que el río, con su vasto volumen de agua y caudal, “asimile” la carga contaminante.
En la ribera opuesta, el gran puerto de Palermo imita el ejemplo de su contraparte del lado poniente, con ocupación total de la ronda hídrica que nunca se respetó (30 metros).
¿Qué oportunidad tiene la casi extinta y endémica tortuga del Magdalena para encontrar un sitio de anidación adecuado en medio de las ocupadas riberas del delta del río que le da su nombre?
La diosa del manglar arde en medio de tanta agua. Su escenario se encuentra sujeto a una tala indiscriminada diariamente por aquellos que extraen y venden su carbón vegetal. A medida que el manglar pierde terreno, los cambios en los usos del suelo avanzan, los edificios caminan y se asoman cada vez más sobre la Ciénaga de Mallorquín. Entre el fuego y la pared, el machete y la maquinaria, acorralado el manglar se encuentra, ¿qué mal ha hecho a quién?
Mapa tomado de: POMCA Mallorquín. Mapa de Coberturas.
CRA, CORMAGDALENA, DAMAB (2006)
Variación Multitemporal de la Ciénaga de Mallorquín
GRUPO INTEGRADO DE INGENIERIA CIVIL UNIVERSIDAD DEL MAGDALENA SANTA MARTA D.T.C.H.
“Ejecución De Acciones Para La Implementación Del Plan De Ordenamiento Y Manejo De La Cuenca
Hidrográfica De La Ciénaga De Mallorquín, Convenio 006 De 2010”,Primer Informe. Noviembre 2010. Págs. 88 – 89
La cuenca de la Ciénaga de Mallorquín presenta una superficie aproximada de 296.2 km², cuya área de influencia está definida a partir del nacimiento del arroyo Grande a la altura de Pital de Megua en el municipio de Baranoa, extendiéndose hacia el norte hasta desembocar en la margen sur occidental de la Ciénaga de Mallorquín.
La Ciénaga de Mallorquín corresponde a la única laguna costera estuarina del departamento del Atlántico, en la cual se encuentra la mayor extensión y con mejor desarrollo de los bosques de Manglar en el departamento, encontrando mangles de hasta 16 m de altura en un área de 650 Ha (POMCA, 2006). Esta majestuosa ciénaga se encuentra al noreste del departamento del Atlántico, al costado del margen occidental del río Magdalena entre el distrito de Barranquilla y el municipio de Puerto Colombia, limitando por el norte con el mar Caribe, al sur con el corregimiento Eduardo Santos “La Playa” y el barrio las Flores, ambos en jurisdicción de Barranquilla, al oriente con el río Magdalena, y finalmente al occidente con las Ciénagas Los Manatíes y El Rincón (Lago del Cisne). Ubicándose entre el meridiano 74°52´00´´ de longitud oeste y el paralelo 11°05´00´´ de latitud norte (Grupo de Litigio de Interés Público, Universidad del Norte).
Originalmente la Ciénaga de Mallorquín formaba parte del delta inundable del río Magdalena, caracterizado por un régimen abierto de intercambio de agua con el mar y con el río, y su nombre fue tomado de una las 4 ciénagas que conformaban este delta: Ciénaga de San Nicolás, Ciénaga Grande, Ciénaga de la Playa y Ciénaga de Mallorquín.
A partir de la construcción de los tajamares de Bocas de Ceniza en el año de 1935, y como resultado de la modificación de este régimen estuarino, se inició un proceso de evolución que continúa hoy en día y que generó la desconfiguración deltaica al unirse estas ciénagas en un único espejo de agua y desde entonces se ha comportado como una laguna costera, que a su vez se comunica con el sistema cenagoso de Manatíes, a través de canales que conforman el complejo cenagoso Mallorquín-Manatíes.
La Ciénaga recibe sus principales aportes hídricos del rio Magdalena, así como del arroyo Grande/arroyo León, el cual también llega a la ciénaga de El Rincón. En su conjunto esta ciénaga es considerada hoy como un ecosistema marino-costero de gran importancia para el desarrollo sostenible de la región, lo cual fue reconocido desde 1998 con su inclusión como parte del sitio Ramsar número 951, “Sistema Delta Estuarino del Río Magdalena, Ciénaga Grande de Santa Marta”, que le confiere una categoría de conservación de carácter internacional al presentar un gran número de especies de aves acuáticas, migratorias y residentes, conteniendo además el 40% del total de manglares del departamento.
Nombres comunes: Mangle negro, mangle salado, mangle prieto, mangle iguanero.
Nombre científico: (Avicennia germinans)
Es una especie de manglar de amplia distribución en las costas americanas (Cintrón-Molero y SchaefferNovelli, 1992; Duke, 1992), tolerando una gran variedad de condiciones edáficas (suelo) y climáticas llegando a ser en muchas zonas una especie dominante, en especial donde los suelos presentan altas concentraciones de sal superiores a 40 ppm soportando valores de hasta 90 ppm (Cintrón y Schaeffer-Novelli, 1983). En Colombia se distribuye tanto en el Pacifico como en el Caribe, donde es mayormente representativo prefiriendo cuencas en ambientes áridos o con aportes estacionales de agua dulce. Es considerada como una especie estabilizadora de suelos (Carlton, 1974, Wells, 1981).
En el caso particular del género de las Avicennia, suelen ser reconocidos como árboles con raíces respiratorias o neumorrizas, conocidas como neumatóforos, las cuales crecen con geotropismo negativo, es decir en contra de la gravedad, extendiéndose un gran número de raíces verticales por el pantano, las cuales absorben oxígeno y presentan asociaciones bacterianas que les aportan los nutrientes escasos en estos ecosistemas, como el fósforo, mientras que el resto del sistema radicular se encuentra de manera superficial hundido en el fango en condiciones bajas de oxígeno.
Las hojas son opuestas, coriáceas y persistentes, los pedúnculos terminales y dicotomearios, ternados y multiflorales; mientras que las flores son pequeñas de corola casi coriácea (Ronquillo, 1851 y Lindorf et al., 2006). De este género, se han identificado en el mundo once (11) especies, de las cuales cuatro han sido reportadas en el continente americano: A. bicolor, A. tonduzii, A. tomentosa y A. germinans (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y Recursos Naturales- Comisión de Ecología, 1983).
Información tomada de: https://colombia.inaturalist.org/taxa/62853-Avicennia-germinans
Es una especie endémica de Colombia catalogada en Peligro Crítico (Cr) de amenaza de extinción. Esta especie está confinada en un área reducida a modo de franja en los manglares del norte del país, desde la desembocadura del río grande de la Magdalena y la Ciénaga de Mallorquín y Manatíes en el departamento del Atlántico, hacia el norte del país, hasta la desembocadura del río Ranchería en el departamento de La Guajira.
Su población es básicamente desconocida, presuntamente muy baja. Se consideran rara, local y poco frecuente. La desaparición de las zonas de manglar en la Costa Caribe ha sido la principal amenaza para la especie, donde se presenta una constante fragmentación del paisaje, al igual que la deforestación de las franjas de manglar para la agricultura y la ganadería, así como la quema y relleno de zonas de mangle para la urbanización.
Las medidas de manejo para su conservación dependen de la preservación de su hábitat y los esfuerzos en conocer la ecología y biología de la especie en un mayor grado al promover procesos de investigación.
Renjifo, L. M., Amaya-Villarreal, A. M., Burbano-Girón, J., y Velásquez-Tibatá, J., 2016. Libro rojo de aves de Colombia, Volumen II: Ecosistemas abiertos, secos, insulares, acuáticos continentales, marinos, tierras altas del Darién y Sierra Nevada de Santa Marta y bosques húmedos del centro, norte y oriente del país. Editorial Pontificia Universidad Javeriana e Instituto Alexander von Humboldt. Bogotá, D. C., Colombia.
Mapa de distribución e idoneidad de hábitat del Colibrí zafiro o manglero (Lepidopyga lilliae)
La Ciénaga de Mallorquín presenta un panorama desalentador al conocer su pasado, presente y futuro. Su degradación inicia en la década de los 40 con la construcción del tajamar de Bocas de Cenizas, que modificó de manera abrupta su régimen hídrico transformándola de manera irreversible, debido a que el sistema de oleaje y corrientes derivados de esta intervención antrópica embate de manera persistente en el frente costero del sistema, originándose un retroceso de 65 metros/año de la barra de arena que separa a la ciénaga del mar caribe, llevando a la desaparición de aproximadamente 650 Ha de la ciénaga en el periodo comprendido entre 1980 y 2010 con un retroceso de 2.200 metros de la línea de costa durante este periodo, y produciéndose consecuentes efectos de la pérdida de la seguridad alimentaria, disminución de la productividad pesquera y destrucción de ecosistemas estratégicos (manglares y dunas) (Palencia, 2006).
Otro gran derrotero de la Ciénaga fue la utilización del sector de Las Flores como vertedero de basuras a cielo abierto por parte del distrito de Barranquilla durante 32 años, hasta que la empresa Triple A lo cerró en 1998 (El Tiempo, 1998). En la actualidad sigue sin un plan de acción que permita la recuperación de esta zona, que hoy en día continúa silenciosamente vertiendo lixiviados a las aguas de la ciénaga de manera indiscriminada (Pino, 2005).
Mapa comparativo años 2010-2015-2021, sector “Las Flores”
Existen un sin número de problemáticas prevalentes en la ciénaga tales como la inadecuada disposición de residuos sólidos de todo tipo así como el vertimiento descontrolado de aguas residuales industriales y domesticas asi como aporte de sedimentos provenientes del río Magdalena y el arroyo Grande y Leon. Con esto, es notable ver el alto grado de contaminación de la ciénaga, presentándose elevadas concentraciones de metales pesados como el Hierro (Fe), Plomo (Pb), Cobre (Cu) y el Zinc (Zn); contaminantes cuya elevada acumulación podrían tener efectos nocivos para la población vecina que constantemente se abastece de dicho recurso para su sustento, al igual que procesos de eutrofización y sedimentación alarmantes (Pino, 2005).
La sobreexplotación de recursos forestales e hidrobiológicos así como la alta e indiscriminada deforestación de los bosques de manglar que a pesar de estar incluidas dentro de categorías que prohíben su explotación y su uso en la ciénaga se presenta de manera acelerada y continua así como rellenos de terrenos para urbanización y algunos autores de estudios realizados en el área coinciden en resaltar el alto grado de deterioro e intervención en la cual se encuentran los manglares (Sánchez-Páez y Álvarez-León, 1997; Sánchez-Páez, et al., 2004a; IGAC, 1998). Sánchez-Páez, et al. (2004a).
Sumado a esto se han generado condiciones extremas, como largos periodos de sequía, alta evaporación, escaso intercambio de agua dulce y marina, altas concentraciones de salinidad, alta erosión costera e incremento del nivel del mar (Hidroestudios S.A.-ConCEP Ltda., 2003).
Según el POMCA dentro de las acciones planteadas para lograr la recuperación de la ciénaga, planean reforestar con mangles las márgenes de las ciénagas de Mallorquín, prohibir el vertimiento de aguas servidas, basuras y desechos en las lagunas y áreas de manglar, crear programas de asistencia técnica en pesca artesanal como alternativa económica, y monitorear el proceso de sucesión de la ciénaga, con el fin de pactar medidas de recuperación de la cobertura de manglar.
Semilla de Agua está conformado por un colectivo de artistas, humanistas y ecologistas que busca hacer un llamado para dar luz y voz a las problemáticas y soluciones locales en la construcción dinámica de la relación con el río Magdalena.
Semilla de Agua es un proyecto transmedia de la Fundación EntreRíos, que se desarrolla con el apoyo del Ministerio de Cultura, el British Council y Poliedro.
Dirección:
Catherine Tcherassi
Investigadores:
Pablo Avendaño
Samuel Caseres
Karina Muñoz
Coordinadora Comunidades y Transmedia:
Daniela Brieva
Equipo de Producción Audiovisual
Katche
Sharon Alviz
Laura Echeverri
Willy Neira
Jito Romero
Karen Albretch
Pablo Avendaño
Diego Insignares
Jonathan Coronado
Integración Web
Sergio Armando Reyes (Laborium)
Rodrigo Romero
Líderes Aliados
Carmen de la Rosa
Leony Noriega
Rafael Montesinos
María Correa
Orlando Salcedo
Oscar Liam
Yennies Elles
Colaboradores:
Adel Soto Bolivar
Manuel Vicente Cubas
Liz Paola Pimienta
Luis Correa
Hannia Bridge
Felix Bueno
Javier Fula
Alfredo Gonzales
Hector Asaf
Arroyos
Mery Esther Heredia de Insignares
Adel Soto Bolivar
Pablo Avendaño Castro
Mar
Ana “la Capitana” Suarez Burgos
Julio Cesar Jinete Morillo
Mar y Río
Angela Salazar Travecedo
Matilde Elvira Gonzales Noguera
Katherine Salazar
Río
Briyith Caro
Ciénaga
Hector Cabarcas
Hellen Renteria
Apoyan
Ministerio de Cultura
British Council
Poliedro
Colaboradores
EntreRíos
KatcheFilms
Batis
CLENA
Sombra del Matarraton
fundación Manglarte
Colaboradores
Aliados


